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¿Cuándo necesitamos una revisión oftalmológica?

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La revisión oftalmológica es un examen ocular necesario para todos. Lo que cambia es la periodicidad de las mismas, que depende tres factores: la edad, los antecedentes familiares y si tenemos una enfermedad ocular. En Cartuja Visión, Clínica Oftalmológica en Sevilla, apelamos siempre la prevención en salud ocular como forma de detectar a tiempo cualquier tipo de síntoma o enfermedad.  Y en este sentido, las revisiones son fundamentales, porque como explica el Dr. Montero: “Un ojo enfermo puede ver perfectamente bien y estar enfermo”. Existen patologías que están pero no las identificamos, la sensación de salud y de ver bien es falsa. La sensación de bienestar no es garantía de bienestar”.

Periodicidad en la revisión oftalmológica

Lo aconsejable es acudir a revisiones con el oftalmólogo de la misma manera que acudimos al médico general para hacernos una analítica y saber cada cierto tiempo cuál es nuestro estado de salud. Pero hay factores que influyen en la mayor o menor periodicidad de las revisiones necesarias. ¿Cuáles son estos factores? Principalmente la edad, los antecedentes familiares y si tenemos alguna enfermedad. 

Factores que influyen en la periodicidad: edad, carga genética y enfermedades.

Los tres factores que determinan la frecuencia de una revisión oftalmológica, son:

  1. La edad.

-En los primeros 24 meses de vida. Es cuando se realiza un examen completo, fundamentalmente si se trata de bebés prematuros.

-Antes de los 2 años de vida. Si detectamos que tienen síntomas como lagrimeo, conjuntivitis, estrabismo, movimientos rápidos de los ojos, desvío de uno o de los dos ojos, fotofobia.

-Revisión a los 3 años. Es la edad ideal porque los niños empiezan a conversar con nosotros sobre lo que sienten y ven. Antes de los cuatro años estamos a tiempo para prevenir si estamos ante algún tipo de enfermedad o patología.

-Entre los 3 y los 8 años. En estas edades lo ideal es una revisión anual porque se está desarrollando el sistema visual. Fundamental de cara a solventar frenos en el aprendizaje fruto de dificultades visuales. Necesidad de gafas, alteraciones en la posición de lectura y enfoque de los ojos y el uso correcto de ambos ojos.

-Adolescencia. La revisión oftalmológica va pareja a esta edad, necesaria porque es sinónimo de constante cambio. En este momento puede aumentar la graduación o aparecer en quien no tenía. Por lo que es importante una revisión oftalmológica periódica.

-Entre los 20 y los 40 años. La graduación ya es estable a estas edades. La revisión oftalmológica aquí es de tipo rutinaria para saber si la graduación sigue igual o aumenta, evaluar la presión intraocular y el fondo del ojo, descartando enfermedades oculares. Por ejemplo, los miopes tienen mayor predisposición al desprendimiento de retina.

-A partir de los 40 años. A partir de esta edad, la revisión oftalmológica es anual porque es cuando se inician los primeros síntomas de presbicia o vista cansada (dificultades para ver de cerca) y del glaucoma, la enfermedad silenciosa del ojo.

2) Antecedentes familiares: la carga genética. 

El un gran número de patologías oculares el origen está en la carga genética. Si tenemos conocimiento de que en nuestra familia hay antecedentes de enfermedades oculares, problemas en la visión en nuestros padres, abuelos u otros familiares, la revisión oftalmológica es fundamental para prevenirlas. Será el oftalmólogo quien determine la frecuencia de las mismas.

Alguna de las enfermedades oculares que tienen un componente genético más relevante son el glaucoma y la degeneración macular. 

Los factores son los elementos internos o externos a los que están expuestos nuestros ojos. Factores como:

-La carga genética. Es uno de los factores más importantes a la hora de determinar la periodicidad de las revisiones oftalmológicas. Si en nuestra familia hay antecedentes de enfermedades oculares, aumentará el número de revisiones.

3) Por patologías concominantes (patología previa)

Hay enfermedades generales que pueden afectar a la visión. Un ejemplo frecuente y claro, y de los que más atención precisa, es la diabetes. Fruto de la diabetes en la visión puede aparecer la retinopatía diabética. También la hipertensión arterial y enfermedades de tipo reumatológico pueden derivar en dificultades o patologías visuales. Igualmente, será el oftalmólogo quien determine la frecuencia en las revisiones.

4) Elementos de vida agresivos.

Al igual que los factores internos influyen en nuestra salud ocular, también los internos. Si estamos expuestos a radiaciones o tóxicos, es importante informar al oftalmólogo.

 

La Oftalmología es la especialidad médica que cuida de nuestra salud ocular.